©Concepción Ormaechea 1997-2011 Entrevista Entrevista a la Profesora Conchita Ormaechea en ocasión de la charla que realizó en la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid el 2 de Diciembre de 2004. Tengo entendido que usted está proponiendo un nuevo método de técnica vocal.        Efectivamente, es el “Método Conexivo de Canto”® cuya visión de la técnica vocal se fundamenta en una interpretación    diferente de los conceptos tradicionales que se han venido utilizando durante siglos en la pedagogía de la voz. Surgió al comprender que existen graves errores en la forma de entender el  funcionamiento del proceso fonador en los cantantes, y que son, en definitiva, la causa de que muchos de los estudiantes de canto, no puedan superar con éxito sus estudios. Pero, ¿cómo puede ser que pueda aparecer una nueva visión de la técnica vocal? ¿Es que no está todo dicho en este asunto?        Por el contrario, todavía queda mucho por cambiar. La teoría de la técnica vocal continúa siendo un campo donde abundan los mitos y la fantasía.   Pero con tan buenos cantantes como ha habido y hay ¿no es suficiente prueba de que el arte del canto y por consiguiente, su técnica, es conocida profundamente?        Los buenos cantantes son, sin duda alguna, la mejor demostración de lo que es la correcta funcionalidad de la voz. Ahora bien, una cosa es lo que ellos son capaces de hacer con su voz y otra bien distinta, es la forma como interpretan lo que creen sentir. Sobre este particular no hay claridad, cada quien parece tener y encontrar su propia solución. Es que cada persona es única y por lo tanto, las experiencias singulares. ¿no cree usted que éste sea el verdadero motivo de la pluralidad de opiniones?        Es cierto, cada ser humano es único, pero no hay que olvidar que nuestro cuerpo se rige por leyes fisiológicas, comunes a todos. Aunque el habla y el canto son funciones que se aprenden, es decir, son expresiones personales, su funcionamiento depende de la actividad de distintos órganos y músculos que responden a leyes fisiológicas. Y estas leyes fisiológicas de la fonación, ¿en alguna forma se aplican en los métodos pedagógicos de canto?        Generalmente, no. La pedagogía del canto se basa fundamentalmente en los aspectos subjetivos de valoración de lo que, a juicio de cada enseñante, es correcto o no en la calidad del sonido del cantante. Aunque sin duda alguna, la valoración auditiva es el mejor sistema que existe para estimar la calidad de la emisión de voz, este sistema depende de la real capacidad que tenga el maestro u oyente para valorar. Como vemos, todo resulta ser muy aleatorio e incluso, arriesgado. Pero ¿por qué muchos cantantes, con grandes problemas de funcionamiento vocal, son reacios y hasta displicentes a toda idea que se atreva a expresar alguna diferencia con los conceptos más clásicos de la técnica vocal?        Simplemente porque es difícil abandonar las ideas que se inculcan en los primeros años de estudio.  Sin embargo, no se puede negar que hoy en día, gracias a los actuales medios de comunicación, el estudiante de canto está mucho mejor informado, y con ello, más predispuesto a nuevos conocimientos.  Pero entonces, con esta facilidad de disponer información ¿por qué no ha evolucionado el conocimiento de la técnica vocal?         Porque seguimos creyendo que las ideas decimonónicas son las correctas ya que, aparentemente, éstas han sido las que  han funcionado a muchos grandes cantantes. La realidad es que muchos de esos cantantes deben su excelencia más a sus excepcionales características psíquicas y físicas que a un verdadero conocimiento del funcionamiento fonatorio. Ciertamente, una excelente configuración morfológica para el canto y ejercicios de repetición, resultan ser para algunos privilegiados, determinantes en el alcance de sus objetivos, pese a que no exista la menor sintonía entre lo que el cantante piensa de su funcionamiento y lo que realmente sucede en su cuerpo. Pero la realidad es que, para la gran mayoría, la técnica vocal tradicional resulta ser incomprensible y difícil de aplicar, hasta el punto de que muchos llegan a creer que detrás de este aprendizaje existen “secretos” cuya explicación está en manos de unos pocos cantantes y maestros. Y en cierto sentido, ¿esto no es así?        Categóricamente, no. Si hay algún secreto, éste se encuentra únicamente dentro de nosotros mismos. En realidad, sólo nosotros podemos interpretar, con la ayuda de un verdadero conocimiento, nuestras propias sensaciones. El estudiante de canto debe convencerse que sólo dentro de sí mismo se encuentran las soluciones a las dificultades que pueda encontrar en el estudio del canto. Tiene también que saber que un buen profesor es aquel que conociendo la fisiología de la voz, guía al alumno para que se conozca a sí mismo, y no aquel que trata que sus alumnos reproduzcan sus propias experiencias. El siguiente ejemplo puede ser ilustrativo. Puede ser que para un determinado profesor, la vocal i  o en otros casos la vocal a haya sido una vocal guía para encontrar las cámaras de resonancia de las demás vocales, pero este profesor haría muy mal exigiendo a todos sus alumnos que vocalizaran con la i o la a porque a él le resultaba útil. La configuración de cada persona determina nuestras diferencias. Y en el aspecto científico ¿ya está todo dicho?                Aún falta por entender. Por ser el habla y el canto también funciones cognitivas, parte de sus características funcionales escapan a los estudios de laboratorio y a la observación directa de las estructuras del aparato fonador. Por esta razón, tal como ocurre con el estudio de los fenómenos psicológicos, la información empírica es esencial para desentrañar algunos aspectos de su funcionamiento. En este sentido, creo que el canto es el mejor de los instrumentos para aclarar conceptos aún no bien entendidos en la fisiología de la voz. ¿Qué podemos aprender realmente en los talleres?        Primero, a conocer las características del funcionamiento de la voz en el canto;  no sólo entenderemos mejor lo que ocurre en nuestro cuerpo sino que podremos experimentar nuevas sensaciones que facilitarán la adquisición de una correcta técnica vocal. Una de las características de nuestro sistema que más llama la atención es el enfoque sobre la función respiratoria, aspecto que tanto confunde y preocupa al cantante. En los talleres no abordamos el enfoque artístico. Estos estudios se harán después de tener una correcta base técnica. Buscar la solución de los problemas del funcionamiento de nuestra voz a base de imitar sonidos y maneras de interpretar la música, no solucionan los problemas de la técnica vocal. Y por último, ¿cómo está tan segura de un punto de vista tan contrario a la escuela tradicional?        Bueno, todas mis críticas que he hecho a la enseñanza tradicional no tendrían mucho sentido si no pudiésemos ofrecer algo innovador y efectivo. Así que invito a todos a conocer el “Método Conexivo de Canto”®